ORACIÓN POR EL PAPA FRANCISCO


Introducción
Hoy comenzamos el día de una forma especial. El Papa Francisco, el hombre que durante más de diez años ha guiado a la Iglesia con su cercanía, su sencillez y su alegría, ha partido ya hacia el encuentro con Dios.
Francisco fue el primer Papa latinoamericano, nacido en Argentina, y eligió llamarse como San Francisco de Asís porque quería una Iglesia pobre, humilde y amiga de todos.
Amó profundamente a los jóvenes, creyó en nosotros y nos animó a soñar en grande, a no tener miedo, a caminar siempre con esperanza.
Hoy, antes de rezar, vamos a ver el vídeo homenaje que la Asociación de Fútbol Argentina le ha preparado para despedirse. Después pediremos juntos por su descanso y por nosotros, que queremos seguir su camino.



Frase del Papa Francisco:
«En la Iglesia hay espacio para todos. Y cuando no hay, por favor, hagamos que lo haya.»


Reflexión:
El Papa Francisco soñaba con una Iglesia donde todos pudieran sentirse en casa, sin importar su historia, su fragilidad o sus miedos. Nos recordaba que cada uno de nosotros es único para Dios, que nadie está de sobra, que todos somos importantes.
Hoy, al saber que Francisco ya está en los brazos del Padre, nos queda su voz que nos decía: «¡No tengan miedo! ¡Sigan caminando!»
Su vida fue un testimonio de acogida, de compasión, de alegría en medio de las dificultades. Ahora nos toca a nosotros tomar el relevo: abrir espacios donde otros puedan sentirse queridos, luchar para que nadie se sienta solo o descartado, seguir soñando una Iglesia viva y joven.
¿A qué me invita hoy a mí su vida?


Oración final:
Señor Jesús,
te damos gracias por la vida del Papa Francisco,
que nos enseñó a soñar una Iglesia donde todos tengan sitio.
Recíbelo en tu abrazo eterno y haz que nosotros,
siguiendo su ejemplo, aprendamos a caminar sin miedo,
a mirar a cada persona como tú la miras,
y a construir juntos un mundo más humano y más feliz.
Danos tu fuerza para seguir adelante,
sabiendo que tú nos llamas por nuestro nombre
y nunca caminamos solos.
Amén.


A tu amparo y protección…