Lunes 5 de mayo

ORACIONES MARÍA 2025
ESO y FPB


Comenzamos recordando a nuestra madre, haciéndola presente en este tiempo de oración, dando gracias por su vida, por su entrega, por su cuidado… queriendo entender también los momentos en los que nos cuesta comprenderla, en los que no nos sentimos escuchados por ella… sabiendo que su amor es mucho más grande.

Ser madre es considerar que es
mucho más noble sonar narices y
lavar pañales, que terminar los
estudios, triunfar en una carrera
o mantenerse delgada.

Es ejercer la vocación sin descanso,
siempre con la cantinela de que se
laven los dientes, se acuesten
temprano, saquen buenas notas, no
fumen, tomen leche.

Es preocuparse de las vacunas, la
limpieza de las orejas, los estudios,
las palabrotas, los novios y las
novias; sin ofenderse cuando la
mandan callar o le cierran la puerta
en las narices.

Es quedarse desvelada esperando que
vuelva la hija de la fiesta y, cuando llega,
hacerse la dormida para no fastidiar.

Es temblar cuando el hijo aprende a
conducir, anda en moto, se afeita, se
enamora, se presenta a exámenes o le
sacan las amígdalas.

Es llorar cuando ve a los niños contentos
y apretar los dientes y sonreír cuando los
ve sufriendo.

Es servir de niñera, maestra, chófer,
cocinera, lavandera, médico, policía,
confesor y mecánico, sin cobrar sueldo
alguno.

Es entregar su amor y su tiempo sin
esperar que se lo agradezcan.

Es decir, que “son cosas de la edad”
cuando la mandan a paseo.

Madre es alguien que nos quiere y nos
cuida todos los días de su vida.