Cantos Eucaristía

Miércoles 19 de febrero de 2025


Si quieres volar,
buscas amar,
sueñas un mundo nuevo.

Hay cerca de ti
más como tú,
luz que ilumina el miedo.

Comencemos el viaje
ligeros de equipaje.
Paz, amor y alegría
para caminar.

Peregrinos de esperanza
con la mirada puesta en la Verdad.
Renovar la confianza,
y nuestra llama no se apagará.
(x2)

Dios, tiene su plan,
felicidad
cargada de sentido

Ser fraternidad
para entregar
los dones recibidos.

Él es nuestro camino,
su Reino es el destino.
Vamos todos unidos,
nadie queda atrás.

Peregrinos de esperanza…

Nos conmueve esta tierra
llena de dolor, llena de tristeza.
Es el tiempo del cambio.
¡Ponte a caminar!

Peregrinos de esperanza…

No se apaga, no se apaga, no se apagará. (x4)


Te ofreceré, Señor, un sacrificio de alabanza


Aleluya, alelu, aleluya,
aleluya, aleluya. (x2)


Yo no soy nada y del polvo nací,
pero Tú me amas y moriste por mí.
Ante tu cruz sólo puedo exclamar:
“Tuyo soy, tuyo soy.”

TOMA MIS MANOS, TE PIDO.
TOMA MIS LABIOS, TE AMO.
TOMA MI VIDA, OH PADRE;
TUYO SOY, TUYO SOY.

Cuando de rodillas yo te miro, Jesús,
veo tu grandeza y mi pequeñez.
Qué puedo darte yo, sólo mi ser;
tuyo soy, tuyo soy.

TOMA MIS MANOS, TE PIDO…


Señor santo, Dios del universo, Tú.
Llenos están cielo y tierra de tu gloria.
Bendito aquél que viene
en nombre del señor.
Hosanna en el cielo. (x2)


Aquí estamos hoy ante Ti,
Tú nos has llamado a caminar.
Dejamos atrás nuestra comodidad y nuestro hogar.
De ti nos queremos fiar,
tantas pruebas nos has dado ya.
Cambia nuestro corazón, por tus senderos llévanos.

EL CAMINO NO LO HAREMOS SÓLOS,
CON NOSOTROS CAMINARÁS.
JUNTO A TI SEREMOS COMO TUS BRAZOS,
ABIERTOS A LA HUMANIDAD.
Y CUANDO EL ANDAR SE NOS HAGA DURO,
CON NOSOTROS SIEMPRE ESTARÁS.
LLEVAREMOS A TODOS TU MENSAJE,
ANUNCIO DE PAZ Y DE AMOR.

El Espíritu que nos das,
dentro de nosotros fuego es.
Nuestra guía Él será y su presencia nuestra paz.
Es testigo de la verdad,
y de la justicia defensor.
Nos enseñará a servir, a bendecir y a perdonar


A tu amparo y protección,
Madre de Dios, acudimos.
No desoigas nuestros ruegos
y de todos los peligros,
Virgen gloriosa y bendita,
defiende siempre a tus hijos.